Solitarios en Argentina
Una de las cosas difíciles para muchos en otro país es el estar solo(a)s. Los solitarios en Argentina abundan, es normal: muchos de los que llegamos aquí no conocemos a nadie, no tenemos círculos sociales y también puede complicarse realizar nuestros hobbies o encontrar algunos nuevos.
La tendencia de muchos extranjeros es reunirse con aquellos de su tierra (sus pagos); otros comienzan sus círculos sociales en la universidad o en el trabajo. La adaptación es la clave: algunos están mejor adaptados para el proceso que otros y algunos no logran adaptarse.
Pretendo con este artículo orientarlos con base en mi experiencia y la de toda la comunidad que nos acompaña en el foro y las redes sociales para aquellos que se sienten solos y a veces en la semana o un sábado y domingo están sin planes, aburridos o deprimidos.
Un poco de mi experiencia
Ya van un poco más de 4 años desde que vivo la cultura gaucha, una gran ciudad de la cual no compartía sus costumbres, pasado, cultura o cualquier contexto con el que pudiera identificarme más allá de ser otro humano común y silvestre.
Fue difícil comenzar a construir una nueva vida: ya lo había dejado todo en mi país de origen, «al cual no regreso desde mi partida aunque espero hacerlo alguna vez».
Encontrar un empleo, un lugar para vivir, establecer una vida social y adaptarme a una nueva cultura no fue fácil, pero hubo cosas que me permitieron disfrutar de la Argentina que no cambiaría ahora por nada.
Algunas de las cosas más interesantes en las cuales encontré un espacio para divertirme y hacer nuevos amigos fueron el tenis de mesa, el ajedrez y tomar mate.
Hubo que adaptarse a un menú más limitado que el de mi país de origen, pero, a medida que pasan los años, se aprende a disfrutar lo diferente cuando hay poca variedad, y la carne argentina, que sin dudas es la mejor del mundo…
La soledad, hermosa y letal a la vez, permite que uno se conozca a sí mismo, que nos «descubramos»; hubo muchas cosas que le debo agradecer a la soledad, entre ellas el haber tenido espacios de reflexión que tal vez habían sido imposibles en otros momentos de mi vida, ganar perspectiva, visión, madurez y, por supuesto, motivarme a tener la dosis correcta de soledad sin que llegue a convertirse en depresión.
Pasó al menos todo un año antes de que pudiera dejar de sentir una «soledad obligada» a una «soledad por elección». Con el paso del tiempo, la búsqueda de actividades, el trabajo, el deporte y, por supuesto, dando lo mejor de mí, me encontré en un lugar socialmente estable e incluso encontré una mujer que acompaña mis días y los hace más felices de lo que ya eran.
En muchas ocasiones fui solo al cine, cené y almorcé solo en restaurantes, hice recorridos turísticos sin compañía, todo eso fue parte de un proceso de adaptación, de cambio y de crecimiento que tuve la fortuna de vivir y ahora pasa a ser una experiencia que se convierte en apoyo para quienes estén leyendo estas líneas.
Ser extranjero no es tan fácil como todos creen: hay mucho en juego. Cuando uno se encuentra solo (sin familiares o amigos), tiene que existir un enorme sentido de responsabilidad y constancia para lograr superar ciertas etapas u obstáculos (como prefieran llamarlo) a medida que se van presentando.
* Hablando de responsabilidad: Si mueres en Argentina y tus familiares no pueden repatriar el cuerpo a tu país de origen, tu cuerpo será donado a la Facultad de Medicina de la UBA «para investigación o estudios»: así está constatado en las leyes de Argentina.
Cómo dejar de estar solo
El contacto con la familia durante la primera etapa es fundamental.
Asumiendo que la mayoría se mantiene en una buena relación con sus familias, la comunicación y el vínculo familiar serán de mucha importancia para no sentirse solo.
Generalmente, durante el proceso en el que estamos en búsquedas laborales o esperamos los días de universidad, tendremos mucho tiempo libre para estar en compañía de «doña soledad».
Podemos aprovechar el tiempo en reflexionar, plantear nuestros objetivos («proyectos») y conocernos un poco mejor.
Durante esta primera etapa ayuda mucho tener metas; está bueno tener una libreta de apuntes y anotar todo lo que consideramos relevante, «casi como un diario», en donde podemos descargar lo bueno y lo malo de la experiencia que estamos viviendo lejos de las personas y lugares que conocemos.
Quiero creer que la mayoría están por elección y no por «obligación», como pasa con muchas personas que se ven forzadas a buscar un nuevo porvenir por falta de oportunidades, ya que así será un poco más sencillo superar el proceso. Igual, nada de qué preocuparse: si de algo estoy seguro es que «el tiempo todo lo cura» y «todo locura».
Pasados los primeros días y ya habiendo asimilado la idea de que estamos lejos, hablado con la familia y planteado nuestros proyectos, es el momento de salir al nuevo mundo y explorar, buscar y encontrar.
Las actividades son muy importantes
Hay algo que se lleva muy mal con la soledad, y es la depresión.
La depresión trae consigo a sus amigas «holgazanería», «vicios» y «malas costumbres» que fácilmente nos pueden convertir en las personas que no queremos ser.
Tal vez sea la pereza y el temor a hacer cosas nuevas dos de las limitantes más importantes en la etapa de buscar actividades.
Para mí, en algunas ocasiones, no fue sencillo entrar a un cinema a ver una película completamente solo y verme a mí mismo en una única silla mientras que todos los demás estaban en grupos pequeños o parejas.
Sin embargo, me planteé lo siguiente: «¿Acaso yo me defino a mí mismo o me definen los demás?», entonces descubrí que «Miguel» sigue existiendo a pesar de que estén u opinen otros.
A lo que voy es que esa frase me permitió salir de una zona de confort y entrar en algo nuevo, lo cual hice varias veces hasta que poco a poco esa sensación de «soledad» empezó a irse y me permitió ver mi «identidad» en un nuevo lugar.
Hay millones de cosas por hacer, dicen que lo más importante es «encontrar eso que nos motiva», pero no siempre sucede con facilidad, por eso hay que entrar en cualquier actividad (deportiva o artística, no importa) así no tengamos esa «pasión» y comenzar con la «constancia».
Ser constantes en una actividad, cualquiera que elijamos, nos guste o no, permitirá varias cosas muy importantes:
- Conocer gente nueva
- Mantener la mente activa, despierta y ocupada
- Adquirir habilidad
- Incluso hacer un lucro de la actividad
Eso sí, si lo que pretenden es buscar pareja, no les recomiendo ni el ajedrez ni el tenis de mesa; bueno, al menos en los clubes a los que asisto no hay mucho que hacer (jejeje).
Qué actividades hay para hacer
Supongo que lo más fácil sería para muchos comenzar su propia búsqueda creando una «lista de intereses» y a partir de ahí comenzar a buscar cómo esos intereses están relacionados con actividades en la ciudad en la que se encuentren en Argentina.
A nivel personal les puedo contar que hay cosas que he probado y me han gustado muchísimo, como el tenis de mesa, clases de teatro, estudiar y trabajar o emprender proyectos (como este blog).
Si se encuentran en Buenos Aires, claramente una de las cosas que más hay es cultura: teatros, museos, festivales, fiestas de colectividades…
Aquí les paso mis enlaces favoritos donde encontrarán muchas actividades a las cuales asistir, gratuitas o pagas; vale la pena darse la oportunidad de explorar y aprender cosas nuevas:
- Agenda Cultural
- Obras de teatro | Artes Opuestos
- Tenis de mesa
- Museos
- Lugares turísticos en San Telmo
También, a los que les guste tomar mate (o no), que lo lleven a Puerto Madero, El Rosedal «en los bosques de Palermo», Recoleta, San Telmo, la Reserva Ecológica «Puerto Madero» y pasen tardes agradables con un buen libro o buena música.
No se depriman, disfruten la experiencia y buena onda. Siempre cuentan conmigo aquí en el foro para preguntarme cosas o compartir otras tantas.
¡Abrazo fuerte! Espero que les gusten los gifs.



